Diabetes tipo 5, la nueva y desconocida categoría de la enfermedad que divide a científicos y médicos
Una gota de sangre obtenida con una punción en el dedo podría convertirse en una herramienta práctica para seguir, con más precisión, el estado metabólico de personas con cáncer y otras enfermedades crónicas. La idea, difundida por Frontiers in Science, propone un control sencillo: medir, al mismo tiempo, glucosa y cetonas para calcular un indicador conocido como índice glucosa-cetonas (GKI, por sus siglas en inglés).
Los autores lo presentan como un posible apoyo para personalizar el seguimiento de intervenciones como dieta, ayuno o ejercicio, aunque subrayan que aún faltan estudios clínicos más amplios para definir rangos confiables en cada patología.
El planteo se enmarca en un problema sanitario de escala global. Según el comunicado, las enfermedades no transmisibles —como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, trastornos neurodegenerativos y distintos tipos de cáncer— ya explican 3 de cada 4 muertes en el mundo y su carga aumentaría de forma marcada hacia 2050. En ese contexto, el GKI aparece como una medición simple que, de validarse con mayor evidencia, podría sumarse a los controles de rutina para observar de cerca cómo responde el organismo ante cambios en el estilo de vida.
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