Un estudio cualitativo en España aporta evidencias sobre el impacto de la enfermedad renal crónica en la calidad de vida de pacientes y cuidadores
Nuevos datos presentados por Abbott muestran que el uso de sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG) se asocia con un menor riesgo de mortalidad y de complicaciones cardiovasculares en adultos con diabetes tipo 2 tratados con insulina basal.
En un amplio estudio realizado en práctica clínica real, el uso de MCG se asoció con un riesgo de mortalidad por cualquier causa un 45% menor a los 12 meses y un 36% menor a los 24 meses.
Otro trabajo independiente, realizado en más de 253.000 personas con diabetes tipo 2, observó además una reducción de las hospitalizaciones por episodios agudos de diabetes entre los usuarios de la tecnología Libre.
Ambos estudios se presentaron en la 62ª Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), que comienza el 28 de septiembre en Milán (Italia).
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