Diabetes en verano: qué hacer con la insulina y los sensores
Las altas temperaturas no provocan migraña por sí solas, pero sí pueden aumentar la frecuencia e intensidad de las crisis en las personas que ya padecen esta enfermedad. Así lo explica la Fundación Española de Cefaleas (FECEF) en un documento divulgativo dirigido a pacientes y familiares, en el que analiza cómo las olas de calor y los cambios de hábitos propios del verano pueden convertirse en importantes desencadenantes.
El documento, elaborado por el Dr. Julio Pascual, presidente del Comité Científico y de Publicaciones de la FECEF y miembro del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), aclara que el calor no causa migraña en personas sin predisposición genética. Sin embargo, sí puede favorecer la aparición de episodios más frecuentes y severos en quienes ya conviven con esta patología.
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